ENTREVISTA A FERNANDO REQUENA
   
 
Abril, 2009.
   
 

Aunque el hecho en sí no es como para tirar cohetes, da la sensación de que últimamente es en España donde aflora mayor interés por el billar y que en los países tradicionales la afición ha decído bastante. Si esto es así, sería como un arma de doble filo, por una parte la RFEB abanderaría esa lucha por la popularidad de nuestro deporte; aunque por la otra, quizás ¿estaríamos demasiado sólos en esta pesada carga?

 

El billar español está demostrando un liderazgo internacional en dos aspectos importantes: la organización continuada de competiciones al más alto nivel, y el apoyo a la formación y participación de billaristas jóvenes en las competiciones internacionales. Estamos muy lejos de la popularidad que el billar de carambola tiene en países como Coreo o Colombia. En ese sentido estamos más cerca de la tendencia europea. En pool se repite la situación ante Alemania, Filipinas o USA. Sin embargo, las organizaciones también están en primera línea.

 

-Si te has presentado de nuevo a la presidencia, ¿Quiere esto decir que todavía hay muchas cosas por hacer? ¿Si has vuelto a ser reelegido por la amplia mayoría de la Asamblea significa que la gente confía en que las cosas marchan por buen camino?

 

Claro, hay muchas cosas que acabar y que empezar todavía. Creo que la Asamblea ha dado el respaldo a todo el equipo de la Federación. Hemos tenido dos legislaturas muy tranquilas, en las que la organización y la economía se han desarrollado razonablemente bien, las metas propuestas han sido alcanzadas y eso es importante para todos.

 

Lo digo porque supongo que tienes varias asignaturas pendietes encima de la mesa. ¿Cuál de ellas es la más deseada y cuál es la imposible?

 

En estos últimos años abordamos en primer lugar la cuestión organizativa, la estructura federativa y alcanzar unos paquetes de organización atractivos para jugadores, organizadores e instituciones públicas. Después, en una segunda fase, creamos un plan de insfraestructuras en las que se incluyen el edificio en construcción en Los Narejos y la nueva sede de Valencia. Ahora toca mejorar los medios a disposición de la Federación Española, rentabilizando sus instalaciones a lo largo de 2009 y 2010. La actual situacióneconómica puede influir en nuestros planes, pero pensamos que finalmente alcanzaremos una Federación más profesional y eficiente que pueda atraer el interés necesario para lanzar al profesionalismo a los mejores deportistas.

 

Cuando hablas de futuro y profesionalismo creo entender que te refieres a la propia competición. ¿No hay un paso previo en el que se ha de profesionalizar la gestión, tanto en el apartado económico, recursos, publicitario, etc.

 

Los dos asuntos van de la mano. Por ejemplo, en estos momentos no tenemos capacidad de tener un departamento de comunicación. Sin este departamento podemos hacer más conocidos a nuestros deportistas y a nuestro deporte. Debemos obtener los recursos necesarios para crearlo, de lo contrario es imposible promocionar a los jugadores. Para ello también debemos hacer más liviano el trabajo de muchos colaboradores de la federación. Quiero decir que no es un problema puntual de un departamento, sino de destinar más recursos a la máquina federativa para que se ponga a producir beneficios para el deporte. No es sencillo, en una Federación como la nuestra con el índice de aportación financiera de los miembros tan pequeña como la actual.

 

Otras de las sensaciones que percibo es, aunque pueda estar equivocado o ser una percepción errónea, que se tensa la cuerda entre el joven y floreciente billar español y el clásico billar de toda la vida, en el que importa más jugar la partida que organizar campeonatos, fomentar la base, etc...

 

Las cosas han cambiado. Estamos en el siglo XXI y los clubes, en general, y con muy honrosas excepciones, no tienen los mismo deseos de organizar más allá de aquello en que tienen un entorno directo de satisfacción de sus propios socios. Las Federaciones Territoriales han venido a dar respuesta y relevo a estas organizaciones. En pool, por ejemplo, los clubes que son más jóvenes y, sobre todo, que están basados en desarrollos empresariales, sí que tienen esa capacidad organizativa.

 

Cuando en los altos organismos del deporte español "vendemos" nuestros éxitos y jóvenes campeones universales, ¿Cuál es la respuesta, cuál es su veredicto y cuál es su filosofía, si es que la tienen? Entiendo que Fernando Alonso sea más popular, pero no es menos cierto que Palazón, Dani, etc., no son menos campeones.

 

Creo que la valoración de los responsables del CSD es muy positiva hacia el billar. Además del respeto institucional han tenido la oportunidad de colaborar con nosotros en el cambio de un deporte-juego hacia un DEPORTE con mayúsculas. Por eso hemos cambiado de escalón tanto en el aspecto de subvenciones como en el apoyo a nuestros proyectos. Si el CSD no tuviera una alta valoración del esfuerzo colectivo que hemos realizado, no financiaría proyectos como el de Los Narejos, si no transmitiéramos una imagen colectiva y organizativa de primer nivel, ayuntamientos como el de Valencia, Valladolid, Alcalá de Guadaíra, Lugo, Gijón, Madrid, Barcelona, etc... no apostarían por albergar nuestros eventos.

 

Próximos proyectos.

 

En lo deportivo, nuestro asalto a Viersen en el Mundial por equipos, para el que creo que tenemos buenas opciones este año, y la consolidación de los buenos resultados en el Campeonato de Europa de Pool. En lo organizativo, seguir mejorando las competiciones y su formato en pool, y tratar de cerrar la organización de la Copa del Mundo de 2010, en primera instancia. En lo estructural, cerrar la financiación precisa para nuestro despegue en 2010 y 2011 hacia nuevos objetivos más importantes si cabe.

 

¿Qué mensaje deseas hacer llegar al billar en general o a clubs y billaristas en particular?

 

Creo que hablo en nombre de todos al expresar nuestro legítimo orgullo, el del billar español, ante los resultados de nuestros deportistas en esta temporada. Ellos son el reflejo y el motivo de los esfuerzos de los clubes, federaciones y organizaciones, y lo devuelto a este esfuerzo es mucho más de lo que cualquiera pudiese haber pensado. Emociona ver cómo los jóvenes aprovechan las oportunidades y cómo los más veteranos continúan llevando el nombre de nuestra federación hasta los podiums.